sábado, 22 de octubre de 2011

Después de medio año...

Como siempre,  me da toda la pereza del mundo escribir; pero entre que no he tenido internet y ando bastante escasa de tiempo…
En fin, voy a contar un poquito más de mi día a día en Cracovia; aunque a este paso será mi mes a mes.
Ya llevo casi un mes viviendo en mi piso y casi 2 meses viviendo en Cracovia. Parece mentira. Y todas las cosas que han pasado en este tiempo: mudanza, despedidas, nuevas amistades, mi cumpleaños…
Algo que me encanta de estar de Erasmus es que cada día conoces a mil personas nuevas, y te acabas haciendo amiga de ellas. Todo el mundo está deseando de conocer gente nueva. Como en todos lados, esto está lleno de españoles, pero practico bastante el inglés porque tengo amigos de todas las partes del mundo, y además vivo con una francesa, así que me tengo que comunicar en este idioma. (Por cierto, un consejo: nunca viváis con franceses).
Como dije en mi anterior post, los polacos se pueden dividir entre los que son muy simpáticos y los que son muy antipáticos. Y ahora puedo añadir que hay más del segundo grupo. Tampoco voy a entrar mucho en detalles, pero estoy un poco hasta las narices de esta gente. (UN MES ESPERANDO A QUE ME PONGAN INTERNET… WTF?!?!?!?!?!?!?!)
Cambiando de tema… Echo mucho de menos mi Rota querida. El día de mi cumpleaños parecía que se me iba a venir encima pensando en que lo podría estar celebrando con mi gente, pero gracias a los amigos tan fantásticos que he hecho aquí pasé un día genial.

Y bueno contar experiencias así más concretas:
He jugado al laser arena. Creo que la cosa más divertida del mundo. Me sentía Barney Stinson y se suelta un montón de adrenalina.
He estado en Auschwitz. Creo que la cosa más triste del mundo. No entraré en detalle, pero es una experiencia que todo el mundo debería vivir.
He estado en sitios donde se rodó la Lista de Schindler. Qué puedo decir… como buena cinéfila me encantan estas cosas, y sobre todo si son sitios por donde ha estado mi amado Ralph Fiennes…
He estado a punto de perder la vida en un parque natural en un pueblo llamado Zakopane. (En serio, ¿a quién se le ocurre hacernos escalar simplemente agarrados a una cadena de la pared?) Pasé mucho miedo. El peor momento de mi vida.
También he estado en las minas de sal. Muy bonitas, pero no recomendables para claustrofóbicos. (También lo pasé un poco mal).
Y bueno dejémoslo por aquí hoy. A partir de ahora escribiré con más frecuencia.