Subirme a la planta alta de un autobús para contemplar Londres de noche, pensar en inglés, ver cientos de caras nuevas al día, sentir asfixia en el metro, alimentarme a base de comida basura, conocer a grandes actores, despertarme tiritando, sentarme en Green Park a cenar, no sentir miedo al andar de madrugada por la calle, bailar canciones de mi iPod en una discoteca, pagar 3'40 libras por una pinta, la multiculturalidad, Tesco, que me llamen Alejandro, Pret a Manger, no echar de menos, Macarena...
Se te olvida incluir: Esquivar a los indios pesados de Leicester Sq. que te preguntaban inquisitivamente si íbamos de "clubbing", esa media hora esperando en el metro porque una de las dos siempre se retrasaba, esa miradas de complicidad cuando veíamos al guiri de nuestros sueños, esas confesiones en el KFC, esas 1'19 libras mejor invertidas del mundo en un Chocolate Cornetto McFlurry (Mint en tu caso xD)... ains, volveremos Ale, volveremos...
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